Nueva ley da tiempo libre a empleados en Nueva York para ponerse la vacuna contra el COVID-19

¿Tiene una cita para ponerse la vacuna contra el COVID-19 pero es durante sus horas laborales? Pues ya no tiene que preocuparse de tener problemas con su empleador para que le de permiso o que no le paguen por ausentarse, gracias a una ley aprobada por la Asamblea Estatal que otorga tiempo libre remunerado a los trabajadores neoyorquinos para poder ir a recibir la inyección.

El presidente de la Asamblea Carl Heastie, junto al presidente del Comité de Empleados Gubernamentales Peter Abbate y el asambleísta Charles Fall, anunciaron el miércoles la aprobación de la legislación que beneficiará tanto a los empleados del sector público como el privado.

“Los funcionarios de salud pública han enfatizado que frenar la propagación de este virus y proteger a nuestras poblaciones más vulnerables requerirá que vacunemos a tantos neoyorquinos como sea posible”, dijo Heastie, agregando que esta legislación “ayudará a acelerar la inmunización de nuestros trabajadores de la salud, oficiales de policía, bomberos, maestros y todos los trabajadores de Nueva York que han hecho que nuestro gran estado avance en estos tiempos difíciles”.

Al igual que las leyes existentes que brindan a los empleados tiempo libre remunerado para asuntos relacionados con la salud, como mamografías y exámenes de detección de cáncer de próstata, la nueva legislación otorga a los empleados del sector público y privado hasta cuatro horas de licencia remunerada para recibir la vacuna contra el coronavirus.

“Al autorizar la licencia pagada para las vacunas, no solo para quienes trabajan en el Gobierno sino también para los empleados del sector privado, ayudamos a todo Nueva York a acercarse cada vez más hacia una mayor inmunidad y una posible recuperación del COVID-19”, señaló Abbate.

Debido a que ya muchos empleados públicos están autorizados para recibir la vacuna, la nueva ley ahora busca que el proceso de inmunización sea más rápido y fácil para estos funcionarios esenciales, que incluyen a trabajadores de la salud, los de servicios médicos de emergencia, personal de instalaciones de atención colectiva, oficiales de policía, bomberos, los de centros penitenciarios, maestros y otros.