El dolor de graduarse en medio de la pandemia del COVID-19 en una ceremonia virtual

Desde que era una niña, Giovanna Rosario siempre soñó con el día de su graduación. La joven de 18 años, estudiante de último grado de la escuela secundaria ‘High School of Fashion Industries’, de Manhattan, contaba los días para subir a la tarima a reclamar su diploma de bachiller este año, cuando mencionaran su nombre. “Me imaginaba compartiendo ese momento feliz con mis compañeros de clase, con los que estuve durante los últimos cuatro años. Era un día muy especial para nosotros”, revela la estudiante, de origen puertorriqueño, quien debido a la pandemia del COVID-19, tendrá que dejar ese sueño sin cumplir.

Y es que por motivos de precaución para evitar la propagación del coronavirus, las graduaciones en la Gran Manzana este año serán de manera virtual.

A pesar de que el gobernador Andrew Cuomo autorizó ceremonias en espacios exteriores de máximo 150 personas, esto no será posible en las escuelas de los cinco condados, debido a que las clases del 2020 superan por mucho ese número, incluyendo estudiantes, padres de familia, familiares y amigos.

“Definitivamente esto es decepcionante. Mis compañeros se sienten igual, es doloroso saber que no podemos estar juntos en un momento semejante. Hay mucha decepción y obviamente en una escuela como la mía, donde habrá 330 graduados, entendemos que no sería seguro realizar una ceremonia masiva”, dijo la jovencita, quien se graduará el próximo 26 de junio, a través de un evento en la aplicación ZOOM.

A pesar de la tristeza de que ‘el gran día’ no será como ella lo imaginó, la futura graduada, quien iniciará en el otoño sus estudios de sicología en la Universidad San Francisco, asegura que tratará de que la fecha tenga al menos algún toque especial. Asimismo sugirió a la Ciudad que en el futuro, cuando la pandemia termine, considere programar alguna ceremonia de graduación especial, aunque sabe que no será lo mismo.

Yo ya tengo mi toga y mi birrete, que los ordené por internet hace más de tres semanas y llegaron a tiempo”, asegura la estudiante, confesando que no usará un vestido de fiesta, porque no siente las ganas de hacerlo. “Me vestiré de manera normal, pero luego haremos una celebración en mi casa, con mis abuelos, mi familia y un par de amigos, pero todos tendremos que usar tapabocas para estar más seguros”.