Por primera vez en la historia abrirán un hotel en isla entre Manhattan y Queens; se llega en teleférico o Metro

Roosevelt Island tendrá su primer hotel, otra apuesta en la recuperación económica de Nueva York, la ciudad más golpeada por el coronavirus en el mundo, en desempleo y muertes.

La angosta isla, que yace entre Manhattan y Queens, posee el único teleférico de NYC, famoso en secuencias cinematográficas de “Spider Man”. En general se le considera un oasis residencial “desconocido” en la ciudad, con escaso tráfico vial, silencio, baja actividad comercial y mucho verdor, enclavado en el East River.

Por muchos años de los siglos XIX y XX el gobierno usó esa tranquilidad para que la isla fuese sede de hospitales, prisiones, zona de cuarentena y hasta un asilo mental, el legendario “Lunatic” expuesto por Nellie Bly en 1887, hoy un complejo residencial de lujo de 500 apartamentos (The Octagon).

Poco a poco la isla plana de 147 acres (0.6 kilómetros cuadrados) evolucionó en el hogar de muchas personas mayores y discapacitadas, entre áreas verdes, reliquias históricas, un faro en el extremo norte y el parque “Franklin D. Roosevelt” en el sur, que le da su nombre.

Una estación del Metro (línea F) la conecta con Queens y Manhattan, además de un peculiar teleférico (Tram) que sale de Midtown East y funciona con la misma MetroCard ATM. Por auto sólo se enlaza con la ciudad a través del poco conocido “Roosevelt Island Bridge”, aunque el famoso puente Queensboro le pasa por encima.

Más recientemente, en la zona sur se han levantado varias sedes tecnológicas (Cornell Tech, Tata Innovation Center, The Bloomberg Center). Ahora, a partir del 1 de junio, la isla también tendrá su primer hotel.

“Graduate Roosevelt Island’ ya está aceptando reservas para estadías a partir del 1 de junio de 2021″, declaró un comunicado de prensa. Tiene 224 habitaciones en 18 pisos, en la entrada del campus de Cornell Tech.

Inicialmente estaba programado para abrir en julio de 2020, fecha que se retrasó un año como resultado de la pandemia que, irónicamente, aumentó el atractivo de esta isla para muchos neoyorquinos que querían escapar de Manhattan sin mudarse muy lejos.

El nuevo hotel cuenta con un restaurante en la planta baja, un gimnasio abierto las 24 horas, bares en la azotea interior y exterior, 5 mil pies cuadrados de estanterías para libros del piso al techo y 3 mil pies cuadrados de espacio para reuniones.